¿Estáis pensando en participar en el próximo Panda Raid?
Ya podéis pre-inscribiros en la 6ª edición de Panda Raid, que se celebrará entre los días 8 al 15 de marzo de 2014.
Para saber más sobre el proceso de inscripción los nuevos precios y otros descuentos a estudiantes y equipos femeninos, podéis informaros en el apartado participantes.
Por si no lo sabíais, formalizar la pre-inscripción antes del 30 de Junio significa un descuento de 150 € sobre importe de la inscripción. Recordad que 150 € es aproximadamente la mitad del presupuesto de gasolina durante todo del raid.
A lo largo de los meses se conocerán más novedades y noticias sobre Panda Raid 2014.
El desayuno en el hotel de Marrakech ha sido peculiar: caras descansadas, y sonrisas cómplices entre los pandaraiders que saben perfectamente como se valora un buen colchón y una eterna ducha caliente después tantos días jugando a la aventura a la intemperie.
A media mañana ya están todos los pandas camino a Essaouira, la ciudad costera marroquí que presenciara la prueba final y también la despedida de los navegantes. En poco más de dos horas, ya estamos instalados junto al mar. Después de recorrer la estimulante medina, e incluso algunos degustar una generosa y fresca mariscada en el puerto de la ciudad, los participantes acuden a su última cita. Los pandaraiders recorren más de 15 kilómetros por las playas de Essaouira para culminar su última etapa. Estéticamente ver a esos pandas guerreros rodar con el mar a su lado es muy placentero. Al terminar, todos los participantes encima de los techos de sus aliados prenden sus bengalas y gritan a carcajadas satisfacción, orgullo y bromas propias de un lenguaje exclusivo ya de los pandaraiders del 2013. Pero, describir esa imagen es injusto, en esta última etapa todos los sentidos actúan al unísono con el mismo protagonismo. Si queréis haceros una idea de qué pasa en la playa de Essaouira cuando 90 pandas desfilan despidiendo un Panda Raid, esta vez sí que es más inteligente vivirlo que leerlo.
Pocas horas de sueño, muchos kilómetros acumulados, y pintas "asilvestradas". Un mejunje al que la ruta de los dos próximos días le supone una vuelta de tuerca. Comienza la etapa Maratón de casi 700 kilómetros. El reto esencial de esta etapa está en la gestión del tiempo y de la mecánica, debido a cantidad de kilómetros y a que los equipos tienen, esta vez, que organizar su propio campamento antes de la puesta de sol. La primera parte de la etapa, en dirección Zagora, transita por serpenteantes y seductoras pistas entre montañas, valles e incluso el paso entre algunos cañones. Después de pasar por el cambiante recorrido que propone este videojuego, que es el Panda Raid, para saborear lo soberbia y coqueta que puede ser la naturaleza, los equipos vuelven a conducir a través de una pantalla conocida; la de los grandes espacios desérticos, esta vez de la mano de la hamada de Oumjrane.
La impresión unánime del día llega cuando los pandas se encuentran con el plateau de Kem-Kem, ubicado a 20 kilómetros de Argelia y la zona más al sur de Marruecos del raid. Un gran paso montañoso con bastantes subidas y bajadas en las que los vehículos han sufrido un poco y en el que la paciencia ha sido la mejor aliada. Sin embargo, al llegar a la cima, la gran mayoría ha comentado lo libres que se han sentido ante semejante espectáculo de formas volcánicas. El final de la primera parte está a punto de llegar y, mientras los participantes descienden para acampar en el valle, hay que contener la respiración para creerse el atardecer del día. El más teatral de todo el rally.
En la segunda jornada de la etapa maratón los equipos se han despertado en diferentes puntos en mitad de ninguna parte y entre los restos de las hogueras con las que cocinaron y se calentaron la noche anterior. En esta etapa se ha dedicado la mañana a una prueba de orientación por fuera de pistas con diversas trampas en la arena, con el fin de que los pandaraiders demuestren los conocimientos adquiridos en navegación. Se acabó el desierto, pero continúan los grandes escenarios. Como el de un mar de palmeras que caracteriza al valle del Dráa. Después de este oasis verde y pasado Ouarzazate, conocido por ser el Hollywood de Marruecos, llega el punto en el que quizá más se haya tentado a la resistencia mental: los participantes con ya siete dias sin tregua se han enfrentado a las mil y una curvas para atravesar el Col du Tichka, con una altitud de 2290 m, antes descansar finalmente en Marrakech
Los navegantes han amanecido sin tener garantías de que el tiempo, que sigue peliagudo, permitiese completar la etapa de hoy. Aun así, como no podía ser de otra manera, enérgicos los equipos han arrancado de Merzouga por una carretera con palmeras en dirección al primer control de paso de salida. Las lluvias torrenciales han hecho que los pandas tuviesen que atravesar dos tramos de riadas que arrastraban grandes cantidades de arena. En el segundo de ellos, que llevaba algo más de caudal, se ha decidido utilizar el camión del equipo mecánico y ponerlo en medio para parar un poco la corriente y asegurar el paso de los pandas. Entonces se ha producido un reagrupamiento de los coches para, después, uno a uno atravesar el río con la seguridad del camión. Es en ese momento, cuando se ha producido la imagen del día, captada por las cámaras, smartphones y dispositivos varios de los pandaraiders. La semi inmersión de cada Panda en la espontánea piscina ha sido aplaudida desde las dos partes de las orillas. Nuestros cámaras también han participado del espectáculo y se han animado a cabalgar un Jeep en marcha recorriendo el tramo para conseguir los mejores ángulos del momento. Es admirable como los equipos aprovechan cualquier sorpresa que les ofrece la naturaleza como si se tratase de un nuevo juguete con el que montar una fiesta.
Tras nadar este tramo, y con el ánimo entonado, cada Panda ha seguido su camino por pistas en dirección Alnif. De repente, se ha abierto al infinito el espacio y los navegantes se han visto envueltos en un desierto similar al de los grandes safaris de la sabana keniata. Arena mezclada con piedras pulidas y cientos de acacias individualizadas en una imagen sin horizonte. Una vez más, los participantes han sabido darle la vuelta a la climatología y jugar con los numerosos charcos que ha originado la lluvia de estos días. Charcos, que por otro lado, son casi una exclusiva vivida para nuestro aventureros porque sólo una vez al año se da este fenómeno en la seca hamada de Maharech. Hacia la mitad de la etapa, los comisarios de la organización han decidido adelantarse con sus coches para tantear el terreno y, tras comprobar que hasta los camiones estaban teniendo dificultades para atravesar grandes riadas, han decidido anular la segunda parte de la etapa. En el segundo control de paso se ha comunicado la decisión a los participantes. De nuevo, se ha procedido a un reagrupamiento de los equipos que ha coincido con la hora de comer. Sin intención previa, y en pocos minutos, se ha convertido la espera para completar el grupo en un picnic improvisado con un escenario de película, es decir, la segunda fiesta de la jornada.
Una vez todos los pandas reunidos han vuelto en fila a recorrer el camino de vuelta hasta coger la carretera y llegar al campamento de Alnif donde una invitada efímera puede ser la responsable de la tercera fiesta? Dentro de la jaima central una amplia pantalla retrasmite el partido de Manchester United-Real Madrid amenizado con música regional.
Los niños marroquís aparecen de una manera u otra todos los días en las conversaciones de los participantes. Estamos en un raid, pero también en Marruecos. Esto lleva consigo un terreno que ofrece unas condiciones determinadas, pero también un paisaje acompañado de mensajes, gran parte relacionados con la ausencia de recursos y alfabetización de muchas de las poblaciones por las que pasamos. Desde un coche se mira y desde un panda superando pruebas sobre el terreno, muchas veces sólo se reciben impactos visuales. La mezcla de euforia que se desata al volante y la información que llega al pasar por algunas aldeas genera cierta confusión. Hoy los pandaraiders han tenido la oportunidad de dar tiempo y espacio a actuar, en cierta medida, sobre esa confusión al dedicar la mañana a visitar el colegio Moulay Youssef en Errachidia. En esta escuela, en colaboración con la ONG Asociación Camino al Sur, los equipos han entregado el material escolar que cargaban en sus pandas a los niños de este centro y pasar un rato con algunos de ellos mano a mano, sin la barrera que supone la ventanilla del coche.
Después de la visita a la escuela, los pandariders se han dirigido hacia la ruta del día, una de las más golosas del raid, por la atracción que despiertan las dunas cerca de Merzouga. Sin embargo, la climatología hoy ha jugado en contra de los aventureros que pronto han sabido que se suspendía la prueba. "Cuando nos hemos percatado de que se acercaba una tormenta de arena, lo más sensato ha sido cancelar la ruta. Ese tipo de condiciones en el desierto representan un peligro serio", comenta Nacho García, desde la organización. En el momento de la decisión, seis de los equipos ya estaban en pista y varios de los coches han salido en su busca. Aunque han sido localizados rápido, a los participantes en pista les ha dado tiempo a asistir al inicio de la tormenta. Experiencia que aseguran haber vivido con tranquilidad, y hasta con cierto entusiasmo cuando han decidido agruparse los seis equipos y tratar de trazar un plan alternativo todos a una. "Ha sido un día muy completo, por la mañana hemos tenido la oportunidad de colaborar con el pueblo marroquí y por la tarde hemos vivido una generosa y emocionante prueba de compañerismo", afirma Joaquin Arano, del equipo 97.